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Whatsapp y emojis en las bibliotecas

Emojis a cambio de imágenes, servicios de recomendación "en vivo"... Los trabajadores de la Biblioteca Pública de Nueva York siempre sorprendiendo...

Algunas bibliotecas españolas, como las que integran la Red Municipal de A Coruña, utilizan desde hace tiempo aplicaciones de mensajería instantánea como Whatsapp para establecer nuevos canales de comunicación con los usuarios en tiempo real. Siguen la estela de las diferentes bibliotecas universitarias del país que han ido introduciendo este sistema tan popular, repleto de interesantes ventajas para las dos partes, tal y como señalaba Sandra Clemente en un análisis publicado en la web Biblogtecarios.

El servicio facilita la resolución, de forma veloz, de todo tipo de dudas relacionadas con el uso de los recursos de las bibliotecas, de las instalaciones y equipación de las mismas, sobre los horarios o la programación completa de actividades. Todo ello bajo unas estrictas medidas que garantizan la privacidad de los participantes, de los que no se suele requerir una identificación previa.
 
Es una forma sencilla, eficaz y conectada con la realidad que ya se utilizaba de forma exitosa en actividades surgidas en estos espacios, como los clubes de lectura juveniles (por ejemplo el juvenil vinculado a la Fundación Germán Sánchez Ruipérez o el de la Biblioteca Pública de Burgos) y de adultos, y que gracias a su versión de escritorio también puede convertirse en una atractiva forma de compartir novedades, recomendaciones, consejos y cualquier información que pueda ser del interés de los socios de las bibliotecas.
 
El especialista Julián Marquina apuntó, hace ya un tiempo, algunos de los posibles usos que se podían hacer de apps como Whatsapp en las bibliotecas:
 
Difusión y comunicación general, donde tendrán lugar mensajes sobre noticias, enlaces, vídeos, fotografías, nuevas adquisiciones, exposiciones, presentaciones, actividades, nuevos servicios…
Comunicación personalizada para resolver dudas o problemas sencillos de los usuarios en tiempo real. 
Comunicación interna entre los propios bibliotecarios.
Escucha e interacción con los usuarios ante determinados temas de interés común. 
Creación de grupos de debate y clubs de lectura online.
Avisos a usuarios sobre la disponibilidad determinados materiales pedidos, sobre la disponibilidad de salas, sobre la disponibilidad de plazas en actividades de su interés…
Recordatorios a usuarios de materiales pendientes de devolver.
Incentivar la participación de los usuarios con la biblioteca y sorteo de libros.
 
También las pautas fundamentales a tener en cuenta antes de empezar este servicio:
 
Respetar la Ley de Protección de Datos. No hacer ningún tipo de envío sin el consentimiento del usuario. 
 
Personalizar el perfil.
 
Nunca realizar spam en las comunicaciones. 
 
No utilizar la app para mantener largas conversaciones con los usuarios… 
 
Los beneficios de esta aplicación radican en la velocidad que imprime a las comunicaciones, por tanto no demorar nunca las respuestas.
 
El grado de sofisticación de las comunicaciones virtuales entre estos y los profesionales que desarrollan su labor en las salas avanza a diario. Como ejemplo las nuevas iniciativas desarrolladas por una institución que nunca deja de innovar: la Biblioteca de Nueva York (EEUU). Allí acaban de perfeccionar un algoritmo que permite recibir emojis en su cuenta de Twitter y asociar una imagen relacionada con él, a partir del inmenso archivo digital de todas las épocas que alberga en su edificio, para devolver a cada usuario participante.
 
Esta idea se suma a otras muchas iniciativas loables llevadas a cabo por los trabajadores de este espacio, entre las que destaca por su éxito el servicio exclusivo de recomendación "en vivo" mediante el que diferentes bibliotecarios atienden las consultas de los internautas e incluso recomiendan lecturas adecuadas a sus intereses.
 
Una original manera de dar a conocer estos inmensos almacenes de recuerdos utilizando la conectividad y las redes sociales, algo que dota de un atractivo extra a la institución especialmente entre los usuarios más jóvenes. En la actualidad esta iniciativa ya ha alcanzado los 4100 seguidores y sigue creciendo.
 
 
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