Cien es pequeño de aspecto físico pero enorme en conocimientos y sabiduría. Su cautela y experiencia iluminan a sus amigos a través de charlas que siempre celebra en un entorno único. Eso también contribuye a reforzar el mensaje, basado en mitigar los temores y dudas, reforzar la autoconfianza, hacer, en definitiva, a todos los animales más felices. Como dice el protagonista, "tener amigos es como tener tesoros", pero lo cierto es que son los compañeros residentes en la floresta los que deberían expresar su agradecimiento al ciempiés, ya que en cada uno de los cinco encuentros la mariposa, la rana, la hormiga, la luciérnaga y el lobo reciben orientación para vencer o corregir sus problemas. Un argumento armónico que rima con las ilustraciones dulces y sosegadas diseñadas para la ocasión por el artista chileno Sebastián Ilabaca. Ternura y mensajes positivos para lectores que empiezan a desarrollar sus capacidades de forma autónoma.
Cien es pequeño de aspecto físico pero enorme en conocimientos y sabiduría. Su cautela y experiencia iluminan a sus amigos a través de charlas que siempre celebra en un entorno único. Eso también contribuye a reforzar el mensaje, basado en mitigar los temores y dudas, reforzar la autoconfianza, hacer, en definitiva, a todos los animales más felices. Como dice el protagonista, "tener amigos es como tener tesoros", pero lo cierto es que son los compañeros residentes en la floresta los... Seguir leyendo
Charlas en el bosque

Lúa era una mariposa que durante una noche perdió sus dos preciosas alas y amaneció siendo una oruga. Y, claro, de volar ligera por el cielo, pasó a tener que arrastrarse lentamente por el suelo.
Lúa lloraba y lloraba, y comía y comía hojas a la vez que pensaba en lo desgraciada que era.
"¿Por qué yo?", se preguntaba. "No me lo merezco...", se quejaba mientras comía otro trozo de hoja.