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Freddy Ernesto Yopasa Cárdenas es promotor de la Bibloestación de Ricaurte y estudiante de Trabajo Social en la Universidad Nacional de Colombia. Sus grandes pasiones son la lectura y el ciclo montañismo, actividades a las que dedica con amor gran parte de su vida.
¿Para usted qué significa ser promotor de lectura?
Para mi es una responsabilidad muy grande, es un privilegio y una oportunidad que me dio la vida de poder sembrar semillas nuevas de libertad y de esperanza, de júbilo y de alegría. La lectura genera muchos sentimientos en las personas y tener la posibilidad de compartir un libro con alguien me parece muy importante y una gran responsabilidad, porque el gusto por la lectura de una persona puede depender de la recomendación que uno haga. Me parece una labor hermosa.
¿Cuánto tiempo lleva como promotor de lectura?
Llevo cinco años trabajando en promoción de lectura. Comencé en Centro Nariño como promotor de Lectura de los Paraderos Paralibros Paraparques, allá comenzó mi formación tanto personal, como en la atención a los usuarios. Luego me brindaron la oportunidad de trabajar en Lectores Ciudadanos y allí trabajé en la Plaza de Mercado de la Perseverancia en el puesto de lectura, fue una experiencia muy gratificante, nueva, con una población diferente, en un espacio diferente y las dinámicas diferentes, aprendí muchísimo en ese espacio. Finalmente llegue a la Bibloestación, ya llevo un año trabajando acá, conociendo otro tipo de promoción de lectura porque se atiende un público más adulto.
¿Por qué cree que es tan importante para la ciudad un punto de lectura como este?
Considero que este punto es un territorio con muchas dinámicas, algunas son problemáticas y otras hacen parte del orden del día. Por un lado, es la unión de dos calles con mucha afluencia de público de diferentes procedencias y de diverso orden socio-cultural. Acá llega todo el mundo, habitantes de calle, estudiantes y personas adultas, la gente que pasa a diario ve este punto como la posibilidad de estar más cerca de la biblioteca sin necesidad de salirse del sistema y sin necesidad de romper su rutina diaria.
Es un espacio muy importante en el que los usuarios del sistema pueden encontrar un libro o una historia que leer, una novela que disfrutar, información que digerir; yo creo que es importante aprender algo nuevo todos los días y acá los bogotanos se pueden sentar a leer un cuento y aprender algo.

¿Cuántos usuarios visitan o se registran en la Bibloestación semanalmente?
Ahora con “Leer es Volar” y con la información divulgada en el sistema, nos hemos hecho mucho más visibles para los usuarios. En promedio se afilian 10 usuarios por día, de los cuales muchos vienen a reclamar el carné muy juiciosos y a otros se les olvida. Semanalmente son de 30 a 40 usuarios los que afilian.
Estamos siendo muy exigentes con las direcciones y las referencias personales, resulta que si no tenemos ese dato muy conciso y muy real podemos estar poniendo en peligro la colección. Es muy importante que los datos que nos den los usuarios sean reales.
¿Qué libros de esta colección le recomiendas a la gente para que vaya leyendo de camino a casa, a la universidad o al trabajo?
Yo recomiendo mucho la colección de Libro Al Viento, me parece muy importante ya que fortalece la promoción de lectura en Bogotá, es una colección que goza de diversidad, que tiene una gran variedad de autores y muchísimo temas para diferentes gustos. Yo, especialmente, recomiendo “Pütchi Biyá Uai” una antología multilingüe de la literatura indígena contemporánea en Colombia.
Para niños recomiendo mucho “El rumor” de Anushka Ravishankar es libro lindísimo para hablarles a los niños acerca de los chismes y la colección de libros de “Buenas noches”.
¿Cuántos libros pueden sacar un usuario?
Se pueden sacar máximo tres libros durante quince días.
Durante estos años como promotor de lectura, ¿qué ha aprendido de los libros y de los usuarios?
He aprendido de los libros que uno se puede teletransportar a cualquier lado, que no hay mejor máquina del tiempo, ni mejor nave para viajar que un libro.
De los usuarios he aprendido, como dice Héctor Lavoe, que cada cabeza es un mundo diferente. Cada uno tiene gustos distintos y hay diversificar el pensamiento y lo que se lee, precisamente para poderles ofrecer lo que están buscando.
He aprendido mucho de ellos, he conocido más de mil usuarios durante todo este tiempo.
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