A partir de los datos que aporta el esperado Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros 2017, un trabajo realizado por la Federación de Gremios de Editores de España a través de la empresa Conecta Research & Consulting, costeado por la Dirección General de Industrias Culturales y del Libro del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, enmarcado en el Plan de Fomento de la Lectura 2017-2020 Leer te da vidas extra, podemos trazar una reflexión sobre la relación del público infantil y juvenil con las bibliotecas españolas.
El número de visitantes de 14 años a estos espacios se ha incrementado ligeramente, tanto en el caso de los chicos como de las chicas, siendo este grupo de edad (el que va desde los 14 hasta los 24) el más fiel sus salas. De ellos, un 36.8% tienen carné de socio (en este caso con un mayor índice de mujeres que de hombres) De forma general se puede afirmar que casi un 70% de los adolescentes y preadolescentes tiene tarjeta de usuario de alguna.
La mayor parte de ellos prefieren la biblioteca pública a cualquier otra modalidad (escolar, bibliobús...) La frecuencia habitual es de una vez al mes o cada tres meses en su mayor parte. Un dato especialmente preocupante. Apenas un 20% acude una o dos veces por semana y solo un 8,4% a diario. La principal excusa es la falta de tiempo, aunque los jóvenes también señalan en un 30.3% que "prefieren emplear su tiempo libre en otros entretenimientos"
A pesar de todo ello, los niños y jóvenes encuestados valoran positivamente los servicios que ofrecen en la biblioteca de su barrio, pueblo o ciudad, situándose al frente los usuarios de Aragón, seguidos de Canarias, Madrid, Murcia y Asturias. Todos ellos califican estos servicios con más de 8 puntos. Además es el sector de edad que se sitúa a la cabeza a la hora de contestar afirmativamente si han visitado una biblioteca en el último año (con notable diferencia sobre el resto), y los que forman también el grupo mayoritario de socios.
Los libros siguen siendo el material más prestado en esta franja de edad, y cada vez hay menos interés por formatos como el cd, el dvd o la prensa escrita. Las salas de lectura son usadas de forma masiva por los jóvenes para estudiar (es el servicio de la biblioteca más demandado)
Niños y jóvenes también se sitúan al frente del consumo de cómics, webs, blogs, foros y redes sociales, aunque en este último item son ligeramente superados por los usuarios de entre 25 y 34 años.
El idioma habitual de lectura, mayoritariamente, a esta edad es el castellano, seguido del inglés y del catalán (excepto en la franja 0-14 en donde el catalán se situa en segundo lugar tras el castellano y por encima del inglés).
El lugar preferido para disfrutar de las historias que se prestan en las bibliotecas es en casa (apenas se leen los libros elegidos en la propia biblioteca). Madrid es la comunidad autónoma donde se identifican más lectores de libros en tiempo libre.
El interés por los títulos adscritos al subsector de la LIJ ha incrementado ligeramente con respecto al informe anterior.
De 10 a 14 años se leen, aproximadamente, 13,9 libros de media al año. De 15 a 18 la cifra sube hasta los 15,3. En ambos casos vence el papel al formato digital, aunque en el segundo sector se incrementa notablemente el gusto por este soporte.
Tanto en el grupo 10-14 como en el de 15 a 18, los padres influyen decisivamente a la hora de leer (por sus compras y regalos, sobre todo en el primero), y admiten la implicación -en general- de los profesores a la hora de promover la lectura, afirmando además que se realizan actividades al respecto en el colegio e instituto.
En cuanto a las redes sociales, casi el 100% de los encuestados de entre 15 y 18 utilizan apps de mensajería instantánea y se advierte un incremento en la consulta de blogs y canales de vídeo vinculados a la lectura (críticas, reseñas), es decir, sigue vigente el interés por los booktubers.
Consulta el apartado completo sobre Bibliotecas en el informe a través de este enlace.
[Imagen de portada: Maia Habegger CC]
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