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“No hay nada mejor que las ilustraciones hablen y no sean solamente cascarones vacíos que no tienen nada más que una imagen bella y ya está”, sostiene Kike de la Rubia. La fuerza de voluntad, la confianza, la tarea constante de estudiar y absorber de múltiples fuentes para que los dibujos tengan un trasfondo, “algo que te llegue por muchos sitios y no solamente por los ojos”, como asegura en el vídeo de esta página de Canal Lector, constituyen el punto de partida de este joven artista que apenas lleva un lustro dedicado a la ilustración y ya se ha labrado una sólida trayectoria.
De la Rubia (Madrid, 1980) no tiene dudas a la hora de elegir su libro preferido: El viento comenzó a mecer la hierba (Nórdica), de Emily Dickinson, que él mismo propuso al editor y a raíz del cual conoció además al pianista alemán Nils Frahm, cuya música le había acompañado mientras dibujaba. “Son amaneceres, en todos ellos hay un canto a la vida, una idea de resurgir”, le contaba a Inés Martín Rodrigo en una entrevista publicada en ABC sobre sus ilustraciones para esta selección de veintisiete poemas (a cargo de Juan Márquez), algunas de las cuales se pueden ver en la web de la editorial y en la del artista:
“Su lectura me sugirió el mundo que la rodeaba, me di cuenta de que no debía vivir tan apartada como parece, aunque mentalmente me transportaba a parajes muy desolados y experimentaba una continua evocación de la muerte lejana, pero bella al mismo tiempo”, decía el ilustrador en esa entrevista. También contaba que siempre quiso que poemas e imágenes estuvieran separados: “No quería competir con el texto ni diseccionarlo por temor a hacerlo de forma incorrecta”.
Este respeto por los clásicos también lo resalta Kike de la Rubia en el vídeo de Canal Lector. Cree que la honestidad es la única forma de entenderse con ellos, “de alguna manera tienes que acompañarlos, tienes que crear una imagen que no sea una lucha con el texto”.
“La idea de la soledad, el amor hacia la naturaleza, la idea que tenía de la muerte como algo no dramático, sino como un paso más...” es lo que más le interesó de la escritura de Dickinson, según explicaba en ABC, diario que reflejó también el encuentro en Madrid en el verano de 2012 de De la Rubia con el pianista Nils Frahm. “Hay una conexión muy clara entre las imágenes y la música, hay cierto tipo de música que me traslada a otro espacio y otro lugar”, relataba De la Rubia. “La música tiene esa capacidad de abstracción que hace que renuncies a todo lo demás, está en nuestra cabeza, en nuestro corazón, es la manifestación artística más fuerte que existe y todo ser humano termina rendido ante ella”, explicaba Frahm.
Kike de la Rubia ha realizado también para Nórdica la portada de Estampas de Italia, de Charles Dickens, y para Alfaguara, la de Historia de cronopios y de famas, de Julio Cortázar. Además, ha ilustrado Adán y Eva (Ediciones Mar Futura), de Jaime Sabines, y ha trabajado continuadamente en el mundo del teatro.
Como ilustrador infantil, De la Rubia ha publicado recientemente Los días de Castrosil (Anaya), con texto de Sagrario Pinto (ambientado en Galicia, donde el protagonista pasa sus vacaciones con su excéntrica abuela y descubre un secreto de familia que le llevará a constatar que “las primeras impresiones no siempre son las acertadas”). También ha ilustrado La caja de los tesoros (Edelvives), de Rosa Huertas Gómez (aquí, los dos chicos protagonistas se proponen que “evitar que sus sueños queden enterrados bajo el cemento y un montón de ladrillos”).
Kike de la Rubia participó recientemente en Casa del Lector en la mesa redonda ‘Creación de contenido digital: la visión de los autores/ilustradores’, junto a Sergio Alfonso González Animatronic, Xan López Domínguez, André Letria y Lluís M. Abián, en la jornada sobre El libro digital ilustrado: pasos hacia nuevos paradigmas, que se puede ver en la web del Observatorio de la Ilustración Gráfica.
Biografía y obra de Kike de la Rubia
El viento comenzó a mecer la hierba, de Emily Dickinson. Nórdica
Entrevista y encuentro con Nils Frahm. ABC. Mayo y julio 2012
Los días de Castrosil, de Sagrario Pinto. Anaya
La caja de los tesoros, de Rosa Huertas. Edelvives
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