Un niño y su perro pasean por el parque, una escena cotidiana y habitual, hasta que la aparición de un extraño ser provoca la separación y el posterior proceso de reencuentro que se describe en la aventura. Los respectivos caminos simbolizan búsquedas anárquicas, trazadas en ecosistemas extraños, poblados de criaturas -por momentos, inquietantes-; que podemos interpretar como metáforas de los intensos sentimientos que genera la pérdida. Sin palabras asistimos al reencuentro, plasmado con sensibilidad, que sublima la creatividad visual de la autora para impactar al lector con emociones fácilmente identificables para aquellos niños amantes de los canes. El proyecto brota de los trabajos previos que la autora ha realizado estos años en formato fanzine (ahora que esta tipología de publicación vuelve a estar tan de moda entre los jóvenes); y resume el peculiar estilo gráfico de Pedreño (cálido, profundamente expresivo, orquestado a través de técnicas artesanas -gouache-, para dotar de un particular candor a personajes y escenarios).
Un niño y su perro pasean por el parque, una escena cotidiana y habitual, hasta que la aparición de un extraño ser provoca la separación y el posterior proceso de reencuentro que se describe en la aventura. Los respectivos caminos simbolizan búsquedas anárquicas, trazadas en ecosistemas extraños, poblados de criaturas -por momentos, inquietantes-; que podemos interpretar como metáforas de los intensos sentimientos que genera la pérdida. Sin palabras asistimos al reencuentro, plasmado con... Seguir leyendo