Benjamin Lacombe (París, 1982); no necesita presentación. En los últimos años ha confirmado que es uno de los ilustradores más talentosos e influyentes de su generación. Avalado por grandes éxitos, ha insuflado nueva vida a clásicos de la literatura universal al mismo tiempo que presentaba inolvidables relatos en el que se hacía cargo de texto e imagen. En esta versión del célebre título de Francis Scott Fitzgerald, adapta su estilo característico, teñido de melancolía, al ecosistema sofisticado y decadente que destila la novela publicada hace un siglo (1925). El resultado es una interpretación con empaque, oscura y nostálgica que, sin duda, cautivará a los lectores más exigentes. Con ritmo crepuscular conocemos las andanzas y pasiones del enigmático millonario Jay Gatsby, obsesionado con la bella Daisy Buchanan. Esa relación es el vehículo perfecto para describir la realidad social de los Estados Unidos en aquella "feliz" década, caracterizada por una prosperidad económica sin precedentes, la consolidación de un género musical fascinante -hay ecos del mejor jazz entre las imágenes-; pero también momento de especial florecimiento de actividades delictivas como el contrabando. Fitzgerald pone sobre la mesa la fragilidad del "sueño americano", apunta con su foco certero a los excesos que abrieron la puerta a la decadencia, con el regalo añadido -cada pocas páginas- de una sensacional lámina (simple o doble) para detenernos y disfrutar. Cada episodio incluye elementos decorativos y un hilo separador que convierten el formato en exquisito placer para los sentidos. El propio artista firma un interesante posfacio en el que desgrana su motivación para aceptar este reto, al mismo tiempo que comparte una amplia bibliografía consultada o breves apuntes biográficos del escritor norteamericano al que se homenajea. En lo que se refiere a la técnica, combina dibujo tradicional con técnicas digitales, generando contrastes de luz y color o escenas casi teatrales "marca de la casa".
Benjamin Lacombe (París, 1982); no necesita presentación. En los últimos años ha confirmado que es uno de los ilustradores más talentosos e influyentes de su generación. Avalado por grandes éxitos, ha insuflado nueva vida a clásicos de la literatura universal al mismo tiempo que presentaba inolvidables relatos en el que se hacía cargo de texto e imagen. En esta versión del célebre título de Francis Scott... Seguir leyendo
EL GRAN GATBSY

Cuando yo era más joven y más vulnerable, mi padre me dio un consejo en el que no he dejado de pensar desde entonces.
"Antes de criticar a nadie -me dijo-, recuerda que no todo el mundo ha tenido las ventajas que has tenido tú"
Eso fue todo, pero, dentro de nuestra reserva, siempre nos hemos entendido de un modo poco común, y comprendí que sus palabras significaban mucho más.