Pedro es un buen futbolista, pero esta cualidad pasa a segundo plano cuando en uno de sus partidos se produce una interrupción y un grupo de militares arresta al padre de uno de sus amigos. No es el primero ni el último hombre que ha sido detenido, pero los adultos no quieren hablar de ello. Sin embargo, tanto él como los otros chicos, saben que sus familias están en contra de la dictadura (escuchan emisoras de radio clandestinas...); y, empiezan a actuar, en consecuencia, con cierta prudencia. Las fuerzas del orden traman artimañas como pedir a los jóvenes escribir una redacción titulada "Lo que hace mi familia por las noches"... Texto de un dramatismo contenido, con ilustraciones realistas que reflejan la opresión militar generada por la dictadura, retratan con acierto la angustia de los niños y la consigna emocional que implica resistir ante esta situación. La reedición, al hilo de la colección "Grandes Clásicos", aporta contenidos extra que ayudan a comprender el proceso creativo del relato ideado por una de las máximas figuras de la literatura latinoamericana, además de una interesante guía para clubes de lectura, escuelas, librerías y otros mediadores, disponible en este enlace. Entre los años 2000 y 2003, obtuvo reconocimientos como la inclusión en el listado de "Los mejores" que elabora la asociación venezolana "Banco del Libro", el Premi Llibreter o el Premio UNESCO de Literatura Infantil.
Pedro es un buen futbolista, pero esta cualidad pasa a segundo plano cuando en uno de sus partidos se produce una interrupción y un grupo de militares arresta al padre de uno de sus amigos. No es el primero ni el último hombre que ha sido detenido, pero los adultos no quieren hablar de ello. Sin embargo, tanto él como los otros chicos, saben que sus familias están en contra de la dictadura (escuchan emisoras de radio clandestinas...); y, empiezan a actuar, en consecuencia, con cierta prudencia. Las fuerzas del orden traman... Seguir leyendo
La composición

El día de su cumpleaños a Pedro le regalaron una pelota. Pedro protestó porque quería una de cuero blanco con parches negros como las que pateaban los futbolistas profesionales. En cambio, ésta de plástico le parecía demasiado ligera.