Élmar es familia directa de Elmer, aquel simpático elefantito de colores creado por David McKee que ha vivido tantas aventuras a lo largo de los años y al que, seguro, recuerdas bien. Sobrino y Urberuaga lo dejan claro en las dedicatorias y con la cita en la página de créditos. Comparte con aquel un proceso de aprendizaje que desemboca en aceptarse tal y como es, tras una breve y "accidentada" travesía por su hábitat habitual, en la que aprende a quererse sin importarle las opiniones de los demás. Una mañana despierta preocupado al no tener cerca a su madre, y al salir en su búsqueda se cruza con otros animales que, en general, contestan a las preguntas del pequeño de forma arisca, insultando y, siempre, con muy poca empatía, lo que hunde aún más el ánimo del protagonista. El reencuentro final genera la reflexión pausada compartida, retratada bajo la mirada del genial e incombustible Emilio Urberuaga, que aplica sus técnicas y diseños habituales para perfilar a los protagonistas, todos ellos animales humanizados, y escenarios, las exóticas y húmedas vegetaciones que crecen en las faldas de las Montañas Azules. Un bonito homenaje que invita a los lectores infantiles a ganar en autoestima y, al mismo tiempo, a curiosear en los libros del influyente artista británico al que se recuerda (falleció en 2022)
Élmar es familia directa de Elmer, aquel simpático elefantito de colores creado por David McKee que ha vivido tantas aventuras a lo largo de los años y al que, seguro, recuerdas bien. Sobrino y Urberuaga lo dejan claro en las dedicatorias y... Seguir leyendo
ÉLMAR

A la salida del sol, las nubes amenazan con una gran tormenta en la selva de las Montañas Azules. Élmar se despierta y descubre que su madre no está:
- ¡Mamááááááá! -barrita el elefante.
Pero no recibe respuesta. Vuelve a llamarla varias veces; y no hay ni rastro de ella.