Humor negro a raudales en este cómic para lectores infantiles cuya trama parte de un "pequeño" desliz. Durante un mercadillo instalado en el garaje de casa para deshacerse de viejos juguetes sin uso, la familia vende accidentalmente a la hermana pequeña. A grandes males, grandes remedios: los padres acuden a otro bazar doméstico para adquirir una sustituta, pero al tener que desembolsar una amplia suma de dinero deciden compensar gastos con una nueva e igualmente insólita transacción: vender a la abuela. De esta forma todos parecen salir beneficiados (excepto los que han sido actores principales en la operación), las protagonistas disfrutan de una nueva hermana y la familia de al lado de una simpática anciana, un nieto y un gato. El mercado sigue activo en internet, provocando un desbarajuste importante y, al mismo tiempo, generando nuevas situaciones vitales para todos, que parecen liberarse de trabas o redescubrir placeres que tenían abandonados. Un descacharrante planteamiento, juguetón y travieso, del que ningún miembro del clan sale indemne. A la vez, los autores esbozan ciertas consignas de crítica social y un final reunificador que restituye los sentimientos del lector. Dibujos caricaturescos trazados con líneas detalladas y expresivos gestos, bañados en colores planos realizados mediante procedimientos digitales, que realzan el tono cómico de la historia.
Humor negro a raudales en este cómic para lectores infantiles cuya trama parte de un "pequeño" desliz. Durante un mercadillo instalado en el garaje de casa para deshacerse de viejos juguetes sin uso, la familia vende accidentalmente a la hermana pequeña. A grandes males, grandes remedios: los padres acuden a otro bazar doméstico para adquirir una sustituta, pero al tener que desembolsar una amplia suma de dinero deciden compensar gastos con una nueva e igualmente insólita transacción: vender a la abuela. De... Seguir leyendo
ABUELA A LA VENTA

Todo empezó con un mercadillo en el garaje. Sacamos nuestros juguetes viejos para ganar algo de dinero.
Y entonces, accidentalmente, vendimos a nuestra hermana pequeña.
"¡Vaya chollo!, dijo esta amable señora, y se la llevó.
- ¡Oh, mi amorcito!
- ¡Mariposita!