La carrera literaria de Alba Quintas, que comenzó de forma temprana con la obtención del Premio "Jordi Sierra i Fabra" a los diecisiete años, siempre ha estado caracterizada por su versatilidad y por una elegante narrativa, de trazo poético, con sensacional manejo de las pausas y modelado de la psicología de los personajes, que en este caso sedujo al jurado del Premio Gran Angular, (consideró esta novela como finalista para alzarse con el preciado galardón y aun no resultando vencedora, apostó por su publicación). El proyecto, de largo recorrido, fusiona las inquietudes y reivindicaciones sociales de la autora con conceptos que, en los últimos tiempos, han alcanzado especial popularidad como son los retellings para el público juvenil. La escritora bebe de la leyenda del rey Midas (aquel que convertía en oro todo lo que tocaba); para diseñar un escenario disruptivo y dramático. La trama parte de una tragedia familiar, el asesinato de la madre a manos de su pareja, que condiciona el crecimiento emocional de la protagonista. Con analogías a la figura invisible de la hija de aquel monarca, que vive la maldición en silencio, el argumento presenta con el paso de los capítulos, secuenciados en breves pasajes, a una joven sumergida en un proceso de búsqueda de la propia identidad, a partir de las carencias que debe superar y de las trabas que impone la sociedad (abandono de las instituciones, "peajes" que deben sufrir los hijos de esas familias...) La obra destaca por su acertado carácter simbólico y por acercarse, con nexos a la leyenda, a disyuntivas y conflictos emocionales inherentes a las relaciones familiares en estructuras deshilachadas, además de otras temáticas y lacras que, por desgracia, aún en el siglo XXI no terminamos de eliminar.
La carrera literaria de Alba Quintas, que comenzó de forma temprana con la obtención del Premio "Jordi Sierra i Fabra" a los diecisiete años, siempre ha estado caracterizada por su versatilidad y por una elegante narrativa, de trazo poético, con sensacional manejo de las pausas y modelado de la psicología de los... Seguir leyendo
EL SILENCIO DE LA PRINCESA MIDAS

Hay algo terrible en el silencio de los niños. Manuel no puede dejar de pensarlo.
Ha entrado en una sala que tampoco le dice nada; las paredes son blancas, pero bien podían ser grises, el suelo no guarda el calor y las sillas de plástico han visto días mejores. Solo las expresiones de los policías le dan algo a lo que aferrarse, una suerte de salvavidas en el medio de la tormenta. Y Manuel necesita algo a lo que aferrarse.