Hay días, como hoy, en los que León cree ser el Rey del Universo. Cuando las cosas se dan bien, su autoestima y felicidad aumentan hasta un punto en el que se siente superpoderoso. Pero la llegada de un platillo volante, con un pequeño regimiento de emisarios, plantea al pequeño algunos miedos y dudas impensables hasta entonces. Si él se autodenomina así, ¿cómo es posible que otra persona ostente el mismo título en las lejanas tierras de Trochemoche Machín Machín? Este lío no era esperable, ¿dos monarcas en la Vía Láctea? Hay una disyuntiva a la hora de solucionar el problema entre estos dos simpáticos interlocutores:
A) ¿Una enorme votación entre todos los habitantes de todos los planetas?
B) ¿Delegar en todos los niños y niñas del universo para que, a su vez, ejerzan como legítimos soberanos en cada zona?
Tal y como marcha el mundo, tal vez la mejor opción sea que sean ellos, vosotros, los gobernantes.
Un divertido relato, punto de encuentro entre el talento de Dole (El monstruo del armario, La terrible Adèle...) y el arte de Le Huche (Rosa-Luna, Nowhere girl, Las tres reinas...); pareja artística que ya coincidió en Yo soy Simona con anterioridad. A medio camino entre el libro ilustrado y el cómic (utiliza algunos de los recursos habituales de este lenguaje en la secuenciación de la historia), de forma subyacente aboga por empoderar a los más pequeños para que sean ellos los próximos gobernadores y, sobre todo, tengan siempre la oportunidad de que resuenen en todo el mundo sus ideas y palabras.
Hay días, como hoy, en los que León cree ser el Rey del Universo. Cuando las cosas se dan bien, su autoestima y felicidad aumentan hasta un punto en el que se siente superpoderoso. Pero la llegada de un platillo volante, con un pequeño regimiento de emisarios, plantea al pequeño algunos miedos y dudas impensables hasta entonces. Si él se autodenomina así, ¿cómo es posible que otra persona ostente el mismo título en las lejanas tierras de Trochemoche Machín Machín?... Seguir leyendo
LOS REYES DEL UNIVERSO

Es un día precioso, lleno de pequeñas alegrías.
Hay días así, en los que, hagas lo que hagas, todo sale bien.
Así que, por la noche, instalado confortablemente en su gran cama, León está seguro: ¡es el REY DEL UNIVERSO!