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Haskell Library es un edificio singular, no se trata de una biblioteca más. Hablamos de uno de los pocos espacios públicos que se encuentran ubicados en dos países a la vez, justo en la frontera entre Estados Unidos y Canadá.
La biblioteca tiene como sede un bello edificio de estilo neoclásico, construído a principios del siglo XX, regalo de una familia local para servir a las comunidades canadienses y estadounidenses. Un espacio al que se accede por una puerta única y en donde no se necesita el pasaporte.
A pesar del endurecimiento del control fronterizo, especialmente tras el 11-S, algo que se traduce en una fuerte y permanente presencia policial en la zona, los usuarios de las salas cruzan libremente el límite internacional, marcado con una línea delgada y negra que atraviesa la sala de lectura infantil y el pasillo central.
Entre marzo y noviembre, los trabajadores de este espacio han aprovechado la ubicación de las instalaciones para propiciar el encuentro de más de 12 familias de origen iraní, separadas por las fronteras. Una iniciativa que ha estado supervisada por la policía de aduanas, que no permitió -por ejemplo- el intercambio de regalos por motivos de seguridad -existe una ley al respecto en vigor-, según señalan desde la agencia Reuters.
The Haskell Free Library and Opera House, el nombre completo de este espacio cultural, está ubicada en terrenos de Rock Island, Quebec y Derby Line, Vermont. Solo hay entrada por el lado de los Estados Unidos y, dada su compleja situación geográfica, posee diferentes direcciones y códigos postales. Por sus características, el Gobierno de Canadá la designó en 1985 como "Sitio Nacional Histórico". Del mismo modo, los americanos tienen registrado este espacio en el Registro Nacional de Sitios Históricos desde mediados de los años 70 del siglo XX.

Actualmente tiene una colección compuesta por más de 20.000 titulos, tanto en francés como en inglés, y abre 38 horas a la semana. Entre sus actividades más originales destacan Read Sing Play & Learn, la Hora de los cuentos (historias, juegos y canciones en francés para niños menores de 6 años); y el club de lectura de adultos, que se reúne el segundo martes de cada mes. Por su parte, el bello teatro que incluye el edificio programa obras para todas las edades a lo largo del año.
Con la iniciativa social que compartimos, la biblioteca demuestra que siempre es un excelente punto de encuentro intercultural y que permite convertir en realidad reuniones que, de otra forma, habrían sido casi imposibles.
Puedes ampliar información sobre este espacio y sus actividades a través de la web oficial.
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