Para hacer el retrato de un pájaro
Jacques Prévert · Ilustraciones de Mordicai Gerstein
Un poema de Jacques Prévert, oda a la creatividad artística y a la libertad. Un pintor, un pájaro y una jaula componen esta metáfora sobre la búsqueda de la belleza y de la autenticidad del arte. El pintor persigue dibujar un pájaro en todo su ser, para lo que se vale de un cuadro reclamo en el que pinta una jaula con la puerta abierta y en ella algo bonito, algo sencillo, algo bueno y algo útil para el pájaro. La imagen enfatiza el ritmo del poema con una secuencia de ilustraciones enmarcadas bajo las que se sitúan los versos, y que varían en forma y tamaño reforzando el flujo del texto.
Este libro trata de: Arte , Creación artística , Libertad , Pintura , Pájaros
- Editorial
- Faktoría K de Libros
- Publicación
- Pontevedra, 2011
- País
- España
- Páginas
- 40
- ISBN
- 978-84-15250-01-2
- Seleccionado por
- Fundación Germán Sánchez Ruipérez
Valoraciones de lectores
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Creo totalmente errada la interpretación de esta extraordinaria poesía de Prevert que se hace al inicio. El poeta intenta enseñarnos como preparase en forma personal (el pintor) para dar cabida y cobijo al amor definitivo (el pájaro) que puede presentarse tarde o temprano. El cuadro es la representación de la extensa preparación para recibirlo. Para ello deberá pintarse la más bella rama del arbol para que el pájaro se sienta tentado a habitarla. Luego, se cerrará la puerta para que no escape y se borrarán los barrotes de la jaula, sin que el pájaro se de cuenta. Y entonces se deberá esperar a que el pájaro cante (el pájaro cantará si él también está enamorado) Si el pájaro canta el buena señaal, aunque tarde mucho tiempo en cantar. Si canta es señal que está feliz, que era el objetivo buscado, y entonces el cuadro sera bueno. Si no canta todo está perdido. El cuadro (la vida) es mala y no hay esperanza. Pero si canta podéis arrancarle una pequeña pluma y firmar, orgullosamente, al haber alcanzado el objetivo propuesto: Habéis conquistado, después de una larga preparación personal de perfeccionamiento propio, a la mujer que será vuestro destino, y hacer que ella os ame y quiera vivir junto a vosotros. Por lo menos así lo interpreto yo.
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