Canal Lector
Portada de Mi mundo perdido

Mi mundo perdido

Sobre libros, lecturas, escritura para niños y recuerdos

Astrid Lindgren · Traducción de Esther Rubio Muñoz, Ulla Ljungström

Desde 15 años Papel

La célebre autora recuerda con melancolía y nostalgia el paisaje de su niñez. Evoca la figura de sus padres, la naturaleza y los juegos infantiles, sintiéndolos perdidos y a la vez parte de su presente. Su relación con la lectura y la escritura ocupa los tres últimos capítulos, y sus reflexiones sobre la creación literaria interesarán a los jóvenes que se inician en la escritura. El texto nos recuerda que se crece siempre en busca del pasado y destila un humor suave, el que hace que la nostalgia no sea insoportable, sino llevadera y enriquecedora. Texto a texto intuimos la génesis de muchos de sus personajes, caracteres que forman parte de la literatura universal y que han marcado a diferentes generaciones; y nos contagiamos del profundo amor que la escritora sueca mostró siempre por las obras concebidas para los lectores infantiles, un género que defendió siempre a ultranza. La obra comienza con esta declaración de intenciones: "me preguntan: ¿No podrías escribir un libro para adultos? Como si quisieran decir que, después de haber escrito tantos libros para niños, ya es hora de que pase a algo mejor. No, no quiero escribir para adultos. Quiero escribir para un público que pueda crear milagros. Los niños crean milagros cuando leen".

Una selección de grandes obras de Astrid Lindgren en Canal Lector

Tema: Vida real

Este libro trata de: Antologías , Creación literaria , Escritoras , Escritura , Infancia , Lectura , Literatura , Memoria , Recuerdos , Relaciones familiares , Vivencias

Editorial
Kókinos
Publicación
Madrid, 2025
País
España
Páginas
156
ISBN
978-84-19475-99-2
Seleccionado por
Fundación Germán Sánchez Ruipérez

Ilustraciones

  • Ilustración de Mi mundo perdido

Valoraciones de lectores

5 ★
0
4 ★
0
3 ★
0
2 ★
0
1 ★
0

Escribe tu valoración

  • Todavía no hay valoraciones. Sé quien estrene este libro.

Más de Astrid Lindgren

Ver su página →