Deja que te cuenten...
El 10 de noviembre, como cada año, se celebra en España el Día de las Librerías, fiesta con la que se reivindica el valor del libro y de estos establecimientos como excelentes prescriptores a la hora de escoger una historia.
Todos los lectores tenemos predilección por una librería en concreto. Tal vez nunca lleguemos al extremo de Helene Hanff y su "obsesión" con Frank Doel y su Marks & Co, en la inolvidable 84 Charing Cross Road, pero quien ama los libros casi seguro que ha pasado más de una tarde ojeando ejemplares entre las estanterías de un lugar inolvidable. En tiempos digitales sobreviven con innovadoras propuestas y transformando sus espacios en espacios de encuentro y tertulia en torno a las mejores historias, aunque muchas otras se han visto obligadas a cerrar ante la imposibilidad de subsistir.
Para reivindicar el importante papel que juegan estos prescriptores en nuestra sociedad, cada 10 de noviembre se celebra en España, desde hace siete años, el Día de las Librerías. La iniciativa está auspiciada por la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros, CEGAL, con el objetivo de celebrar un día festivo y de puertas abiertas para dar a conocer estos centros culturales tal y como son en la actualidad: modernos y activos, además de para reforzar la venta de libros al inicio de la campaña de Navidad.
Lo que cobran mis empleadas no compensa en absoluto todo lo que saben, pueden y hacen. Dominan la literatura y todos los temas relacionados con ella, conocen la ortografía correcta de los títulos en francés e inglés, entienden de geografía y de política, están al tanto de lo que puede interesar a gente solitaria y mayor, saben de ayuda en todos los ámbitos de la vida, desde el divorcio y la separación a los niños con sida, pasando por el problema de los perros que hacen sus necesidades dentro de casa. Sobre todos los temas imaginables de un libro, y nosotros lo conseguimos, y nuestro consejo es gratis[Mi maravillosa librería. Petra Hartlieb, Periférica, 2015]
