Bebetecas. Ideas y prácticas culturales para iniciar lectores
Un manual que reflexiona sobre como introducir la lectura desde la primera infancia escrito por las especialistas Ana Rossaroli y Patricia Emilia Monsalvo.
La editorial argentina La Colmena, en el marco de su "Colección Educativa", acaba de publicar el estudio Bebetecas. Ideas y prácticas culturales para iniciar lectores, una obra que analiza y reflexiona sobre numerosas iniciativas testadas con éxito a la hora de introducir la lectura desde la primera infancia.
Este exhaustivo trabajo ha sido realizado con el objetivo de aportar ideas que sirvan para el fomento de la lectura desde bebés y realiza una aproximación, con especial atención a la realidad del país sudamericano, a las experiencias más interesantes e importantes que se llevan a cabo en este ámbito.
A lo largo de los distintos capítulos apreciamos la influencia que autores como Gianni Rodari han tenido en la formación de las autoras Ana Rossarolli y Patricia Emilia Monsalvo, ambas licenciadas en Bibliotecología y Documentación por la Universidad Nacional de Mar del Plata, especialistas en literatura juvenil y ligadas a la institución amiga Fundación El Libro.

La obra está prologada por Alicia Origgi (Buenos Aires, Argentina, 1952); maestra y licenciada en Letras (UBA); diplomada en procesos de lectura y escritura, especialista adscrita a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, en el marco de la Cátedra UNESCO, y autora, entre otros, de MEW o la Coherencia del Disparate.
En el primer apartado reflexionan sobre la importancia del acto de leer tanto a la hora de configurar nuestra personalidad y sentido crítico como para mejorar los resortes fundamentales de nuestras sociedades, al constituir una pieza angular en la vida cultural. También se habla de las fundaciones y los facilitadores más renombrados vinculados a la lectura, así como una serie de consejos para llegar a la comunidad lectora y un variado catálogo de valoraciones por parte de la sociedad o el impacto de la tecnología en los procesos cerebrales para leer.
A renglón seguido dedican buena parte del estudio al concepto de bebeteca, sus ambientaciones y organizaciones ideales para que, en el siglo XXI, puedan resultar atractivas y eficaces, los antecedentes internacionales y un listado de experiencias mundiales contemporáneas.
El capítulo cuatro está centrado en relatar actividades que definen un espacio cultural de este tipo. También se describe la situación actual de las bibliotecas infantiles argentinas y los factores determinantes que condicionan su funcionamiento. También hay hueco en el libro para estudiar el impacto de la lectura desde el punto de vista de la neurociencia en los pequeños lectores y, por supuesto, para hablar de las características que, a juicio de las autoras, deben de tener siempre las obras que se seleccionen para los niños y niñas de ese grupo de edad.
Igualmente, recalcan la importancia de de las revistas o la historieta como recurso infalible. La importancia de la labor de selección y de una formación lectora eficiente determina al completo la posterior evolución de los pequeños en este campo, aunque todo ello está directamente relacionado en la labor de reciclaje profesional a la que deben estar sometidos en todo momento los mediadores, aprovechando -por ejemplo-; las bondades de la biblioterapia.
La obra concluye con una completa bibliografía (a lo largo de todo el informe las autoras citan obras y recursos confeccionados por algunas de las más importantes instituciones vinculadas al fomento de la lectura de todo el mundo, entre las que incluyen algunas españolas); y un epílogo firmado por la poeta y novelista María Elena Walsh.
Se trata de una ampliación con datos actualizados del libro publicado originalmente por las autoras en la editorial Alfagrama y que, entonces, se tituló Bebetecas o biblioteca para niños de 0 a 6 años.