Wolf Erlbruch, un minucioso visionario
Tal y como describió en su día el jurado del ALMA, el autor alemán hizo de las cuestiones vitales algo accesible y manejable para lectores de todas las edades. Su obra muestra lo pequeño dentro de lo grande con humor y una calidez profundamente arraigada dentro de una perspectiva humanística, dominando con maestría el arte del dibujo sobre la base de una larga tradición
Nos ha dejado Wolf Erlbruch, uno de los autores alemanes de literatura infantil y juvenil más importantes de las últimas décadas, reconocido con galardones tan importantes como el Deutscher Jugendliteraturpreis, el Premio Hans Christian Andersen por el conjunto de su producción y el Astrid Lindgren Memorial.
Nacido en Wuppertal en 1948, tras cursar estudios de diseño gráfico comenzó a trabajar como ilustrador para las revistas Stern y Esquire antes de dedicarse a la enseñanza. Ejerció de catedrático de Artes Ilustrativas y Visuales en la Universidad de la localidad donde nació y en la que ha fallecido el pasado domingo 11 de diciembre. Entre los años 1990 a 1997 como profesor de ilustración en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Düsseldorf, de 1997 a 2009 como profesor de arquitectura-diseño-arte en la Bergische Universität Wuppertal y de 2009 a 2011 como profesor de ilustración en la Universidad Folkwang de las Artes en Essen.

Dos que se quieren, junto a Jürg Schubiger, en Barbara Fiore.
