Los indispensables de Fernando Vázquez
Fernando Vázquez nació en Buenos Aires (donde aprendió a mirar hacia Europa), y desde hace 30 años vive en Madrid (donde aprendió a mirar hacia América). Trabaja como docente, ilustrador y animador.
Como animador su labor se centra en publicidad, videoclips y teatro infantil y juvenil. Algunos de sus proyectos personales han sido seleccionados en festivales internacionales: en 2015 ha recibido el I Premio en el Concurso Nibiru del Roma Web Fest, en 2018 ha sido galardonado con la beca de residencia Irudika y en 2020 ha recibido el Primer Premio APIM en la categoría “Animación” por el videoclip Igual.
Como ilustrador ha incursionado en el campo editorial y publicitario para clientes como Bankia, LaCaixa, Cadena SER, el Ayuntamiento de Madrid o el Ministerio de Agricultura de España.
En 2019 recibe el Primer Premio del Concurso Iberoamérica Ilustra, y en 2021 una Mención Especial del Jurado en el Concurso Internacional de Álbum Ilustrado Biblioteca Gran Canaria.
En 2022 sus ilustraciones estuvieron representando a España en la Feria de Frankfurt en la exposición colectiva Ilustración, una literatura visual.
Un libro de la selva, su primer álbum ilustrado, recibió el Premio Fundación Cuatro Gatos y fue seleccionado entre las 20 mejores óperas primas en la Feria del Libro de Bologna. También ha publicado los álbumes ilustrados Poetas y Henry.
Actualmente compagina su trabajo como ilustrador y animador con la enseñanza en el campo del diseño gráfico y audiovisual como Profesor de Dibujo Artístico y Color en la Escuela de Arte Diez de Madrid.
Los indispensables de Fernando Vázquez
La memoria, ya se sabe, es una invención. Hablo, pues, desde ese lugar inventado. Estos son cinco libros (hay más) que, siendo un niño, me marcaron como lector:

El pájaro Belverde y otras fábulas
Recopilación de fábulas pertenecientes a la tradición popular italiana por Italo Calvino.
Ilustrado por Emanuele Luzzati.
Traducción y prólogo de Eva Luisa Fajardo.
Colección Infantil Círculo de Lectores.
Buenos Aires (Argentina): Círculo de Lectores, 1977
Mi madre era socia del Círculo de Lectores y gracias a ella llegaban los libros a casa. Leímos juntos una y mil veces estos cuentos populares italianos. Por supuesto, yo no sabía quién era Italo Calvino (a quien creía autor de esas historias) pero recuerdo vivamente las fuertes emociones que esos relatos provocaban en mí. Todavía conservo aquel libro y cuando vuelvo a pasar sus páginas, las ilustraciones de Emanuele Luzzati siguen conservando todo su misterio y fascinación intactos.
Creo que en cada biblioteca debería haber un libro de cuentos populares. Contados por madres, padres, abuelas o abuelos, nos dan la bienvenida a lo que significa ser humanos.

HESSE, Hermann. Traducción de Juan José del Solar.
Barcelona: Debolsillo, 2020
Otra vez gracias al Círculo de Lectores, personalmente siento que este libro forma una trilogía junto a "Demian" y "El lobo estepario", ya que los leí uno detrás del otro. Las tres son historias de autoconocimiento y todas me parecen insoslayables, pero elijo el viaje espiritual de Siddhartha porque hace años que practico meditación y simpatizo con los preceptos del Budismo. Aunque hace un tiempo atrás estuve pensando en releer este libro, no fue hasta ahora, al escribir estas líneas, que me he dado cuenta de lo importante que fue para mí.

Quino
Barcelona: Lumen, 2011
Mafalda te ayuda a entender el mundo: desde la geopolítica hasta lo que piensa el vecino de clase media que vive en la puerta de al lado, el conformismo y la importancia de rebelarse ante el poder, el bien y el mal, lo material y lo espiritual, en fin, todo un manual sobre la naturaleza humana. Manolito y Susanita siempre me dieron un poco de pena: ya desde niño, sabía que no quería ser como ellos. Y, al igual que Mafalda, yo tampoco quería tomar la sopa (de verduras).

Un elefante ocupa mucho espacio
BORNEMANN, Elsa. Ilustraciones de O´Kif-MG
Madrid: Alfaguara, 2005
Este libro de cuentos llegó a casa antes de que la dictadura militar argentina lo prohibiera. Según el decreto 3155/77, “se trata de cuentos destinados al público infantil con una finalidad de adoctrinamiento que resulta preparatoria para la tarea de capacitación ideológica del accionar suvbersivo”. A mí, en cambio, me parecía justo que un elefante se negara a trabajar en el circo; me maravillaba que el vendedor Gaspar pudiera caminar con las manos sin cansarse; o que en la trenza de Margarita hubiera pájaros, libélulas, mariposas y vaquitas de San Antonio. La mágica fascinación de estos cuentos va unida, en mi memoria, a las refinadas ilustraciones de Ayax Barnes. Por supuesto, editado por el Círculo de Lectores.

WALSH, María Elena. Ilustraciones de Breda Ruseler.
Bogotá (Colombia): Alfaguara-PRH, 2025
Para quienes nacimos en Argentina, María Elena Walsh es el sol que ilumina la infancia. Yo crecí al calor de su luz: inteligencia, humor disparatado, juegos de palabras, el absurdo y una imaginación desbordante. Este libro recopila las canciones (algunas de ellas con partitura de Leda Valladares) en las que aparecen personajes ya clásicos como Manuelita la tortuga, el Mono Liso, Don Enrique del Meñique o la reina Batata. En su música se mezcla lo popular y lo culto: chacareras, bagualas, gatos, rancheras, jazz, twist y música de cámara. En mi memoria, todo ese universo de música y textos está indisolublemente ligado a las elegantes ilustraciones de Pedro Vilar.
Puedes seguir las publicaciones de Fernando Vázquez en su cuenta de Instagram @fernandodibuja