La formación para el uso de la Biblioteca Escolar (Segunda parte)
as administraciones educativas necesitan de la elaboración de Planes de Lectura y Alfabetización en Información (PLAI). La misión de la escuela y de la biblioteca escolar es formar a personas que disfruten de su cultura y de la de otros pueblos. Además, deben aprender a desarrollar de forma autónoma cualquier conocimiento haciendo un uso adecuado de todos los medios de comunicación. El artículo también insiste en la utilización racional de las TIC.
Propuesta de procedimientos para elaborar trabajos monográfico
A nuestro juicio, la elaboración de trabajos de investigación como objetivo prioritario en la escuela es lo que determina realmente el cambio de la cultura docente. Un cambio que implica la ampliación de fuentes de información y de espacios informativos, establecidos por el propio alumnado en función de sus intereses personales o de aula. Y también la modificación radical de metodologías, orientadas al desarrollo de capacidades procedimentales, en las que se combinan estrategias de trabajo cooperativo con el trabajo individualista y competitivo7, priorizándose las primeras sobre las segundas. Asimismo, supone un cambio del papel del profesorado, que pasa de guiar el proceso a estimular y acompañar en el que cada cual aprende a trazar, y de la relación con las personas dentro del aula, profesorado y alumnado, con quien interactúa, a quien ayuda y pide ayuda, aprendiendo así a construir la solidaridad y a compensar las desigualdades.
Para poder centrar el proceso de enseñanza-aprendizaje en la elaboración de trabajos de investigación es preciso abordar la secuencia de procedimientos en torno a los cuatro campos que se indican en el cuadro anterior. Además, proponemos, desarrollar las actividades que a continuación señalamos.
ACTIVIDADES PREVIAS, destinadas a determinar qué se quiere buscar y dónde se puede encontrar (Apropiarse del espacio8).
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Situación de las bibliotecas escolares y formación para su uso
La situación de las BE en el país es tan penosa que no podemos plantear el desarrollo del PLAI sin entender que, en muchos casos, implicará al mismo tiempo un proceso de organización y dinamización de la BE. Somos conscientes de la aparente contradicción que esto supone: aprovechar el proceso de formación del alumnado y del profesorado en el uso de una BE que está en fase de creación para organizarla y desarrollarla, aun sin disponer de fondos suficientes, ni del personal con la formación adecuada y/o el tiempo disponible. Sin embargo, malabarismos como estos han sido la única vía que hemos podido usar en muchos centros para mejorar la situación de la BE.
Cuando hablamos de BE como elemento imprescindible para la ALFIN estamos hablando de un centro de recursos (entendiendo por «recurso» todo aquel material que aporta información lingüística, numérica, visual, sonora o plástica) capaz de satisfacer las necesidades de la comunidad educativa (familias, profesorado, alumnado, personal no docente) respecto a la lectura y la escritura por placer, la lectura para aprender y la búsqueda de información en general. Un espacio concebido como un ámbito de las tecnologías de la información y la comunicación y conectado con el exterior, tanto con los demás centros como con otras entidades relacionadas con la cultura y el conocimiento. La BE debe estar integrada en el organigrama del centro y en su proyecto educativo y curricular, estimular metodologías activas y cooperativas y garantizar la autonomía del alumnado. Debe favorecer el cumplimiento de todos los objetivos educativos y no sólo de los académicos: transversalidad, igualdad de oportunidades, acceso igualitario a la cultura, fomento de la lectura. Y ha de disponer del espacio y del fondo organizado que recomienda las asociaciones internacionales, del mobiliario adecuado, de horario de mañana y tarde y del personal con la formación necesaria para que pueda desempeñar el papel que le corresponde en la enseñanza.
La formación tendría que operar en un triple frente: semántico, técnico y documental.
El uso racional de las TIC
El desarrollo de las TIC en los últimos años en relación al acceso, intercambio y tratamiento de la información ha sido de tal magnitud que ha posibilitado la aparición de una nueva sociedad de la información. Este cambio afecta al sistema educativo, no tanto en la modificación de sus objetivos como en la necesidad de aplicar los nuevos métodos que las TIC aportan para conseguirlos. Paralelamente, el propio desarrollo de estas tecnologías permite al alumnado tener una relación con la información independiente de este sistema, de tal modo que, si no han desarrollado la capacidad de selección, contraste, valoración de la información, se producirá una situación paradójica: pese a tener más posibilidades de acceso a la información, la población escolar –y la población en general– será analfabeta en información.
La adquisición de las habilidades a las que nos hemos referido en el apartado anterior, dentro de un PLAI es pues más urgente aún que antes.
Por otro lado, nadie duda de la necesidad de introducir las TIC en los centros, por lo que estamos en una coyuntura que puede favorecer a las BE, especialmente si conseguimos plantear la necesidad de desarrollo de un PLIA. Es preciso dejar claro el papel que la BE debe jugar y evitar que las TIC se desliguen de su relación con la información y se apliquen planteamientos puramente tecnológicos.
Para ello se precisa que el profesorado tenga una amplia formación que le permita, además de conocer, reconocer y utilizar los diferentes materiales didácticos multimedia, defender la creación de espacios o aulas multimedia dentro de la BE, potenciar el desarrollo del software libre, posibilitar el intercambio de experiencias, la formación on-line y la creación de redes como herramienta de intercambio, tratamiento técnico cooperativo, etc., y promover la participación en la gestión democrática del conocimiento en procesos tan espectaculares como son, por ejemplo, la Wikipedia...
La mayor parte de las TIC se caracterizan por las enormes posibilidades que ofrecen para la localización y el tratamiento de información de cualquier tema y en cualquier tipo de lenguaje, digitalizándola, modificándola, organizándola, procesándola, almacenándola y/o distribuyéndola. Podemos clasificar las TIC en11:
- Herramientas que digitalizan información textual (procesadores de textos), imágenes (cámaras fotográficas digitales, escáner, etc.), sonidos o vídeos (grabadoras digitales), multimedia (programas de autor, programas generadores de páginas web, presentaciones multimedia, aplicaciones didácticas multimedia, etc.).
- Herramientas que modifican información digitalizada: procesadores de textos. programas de retoque fotográfico, programas de tratamiento digital de sonidos o de vídeo), etc.
- Herramientas que digitalizan la información, la almacenan y la procesan: bases de datos, hojas de cálculo...
- Herramientas de distribución e intercambio de información digitalizada: redes de diversos tipos (internet, intranet, etc.) y servicios asociados (correo electrónico, listas de distribución, foros, etc.).
- Herramientas software que nos permiten desarrollar todos los programas informáticos: lenguajes de programación.
Estrategias de formación
De cara a la elaboración de un Programa de formación, dentro del PLAI, es necesario determinar, además de los contenidos, las estrategias o planteamientos concretos que puedan ser efectivos. Desde hace años se vienen desarrollando distintos tipos, de los que ofrecemos algunos ejemplos que consideramos de interés.
| Tipo | Observaciones y ejemplos |
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Este texto es una colaboración de Melquíades Álvarez y Laura Cobos
NOTAS (consultas de páginas web realizadas en septiembre de 2013)
(7) VYGOSTKY, L. (1978): Mind in society. Cambridge, MA: Harvard University Press.
(8) COUET, M.: «Hacia una tipología de las actividades en la biblioteca escolar». Educación y Biblioteca, año 2, nº 11, 1990.
(9) ÁLVAREZ M., COBOS L. y GIRÓN, A. (2002): Clasificación para bibliotecas escolares. Las Palmas de Gran Canaria: Consejería de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias y Asociación de Bibliotecarios Escolares de Canarias.
(10) ASOCIACIÓN DE BIBLIOTECARIOS ESCOLARES DE CANARIAS (ABeC): Guía práctica de acceso a la información en la biblioteca escolar: Apropiarse de los instrumentos documentales y de su lectura (En preparación).
(11) RODRÍGUEZ, Mª J. y PLANCHUELO, D.: «Educación, biblioteca y TIC en la sociedad de la información: reto y compromiso». Boletín de la Anabad, 2004, Ene-Jun; LIV (1-2), pp. 339-361. Disponible en http://www.anabad.org/archivo/docdow.php?id=158
(12) I Simposio de Canarias sobre bibliotecas escolares y animación a la lectura (Islas Canarias, 20 al 30 de junio de 1994). Las Palmas: Viceconsejería de Cultura y Deportes, 1995.
(13) Disponible en http://w3.cnice.mec.es/recursos2/bibliotecas/html/encuen/03conclu.htm
(14) COBOS, L. y ÁLVAREZ, M. «El plan de formación en el módulo de biblioteconomía del IES Cairasco de Figueroa de Tamaraceite». En I Simposio de Biblioteconomía de Canarias. Las Palmas (Las Palmas de Gran Canaria 16 y 17 de febrero de 1995). Las Palmas: Viceconsejería de Cultura y Deportes, 1996, pp. 123-130.
(15) http://satauteenred.blogia.com/2005/122202-jornadas-de-encuentro-debate-y-formacion-en-tecnologias-avanzadas-de-la-informac.php