Una historia que utiliza la estructura de los cuentos tradicionales a través de las acciones encadenadas para contarnos cómo un oso con su espada decide cortar un bosque entero ocasionando un montón de problemas. Entre ellos, la destrucción de su casa debida a una avalancha de agua que no puede retenerse al haber desaparecido el bosque. Una historia que nos muestra cómo a veces nuestras acciones pueden provocar daños que no estaban previstos.
Una historia que utiliza la estructura de los cuentos tradicionales a través de las acciones encadenadas para contarnos cómo un oso con su espada decide cortar un bosque entero ocasionando un montón de problemas. Entre ellos, la destrucción de su casa debida a una avalancha de agua que no puede retenerse al haber desaparecido el bosque. Una historia que nos muestra cómo a veces nuestras acciones pueden provocar daños que no estaban previstos.
El oso con la espada

Érase una vez un oso que tenía una espada. El oso estaba muy orgulloso de ella:
-Mi espada puede cortarlo todo! -decía.
Y para demostrarlo, no hacía más que cortar cosas. ¡RIS! ¡RAS! ¡RIS! ¡RAS! Un día para demostrar lo fuerte que era su espada, taló un bosque entero, y sólo se detuvo porque le entró hambre. El oso vivía en un fortín, que había construido para resistir a cualquier posible enemigo.