Tras cautivar a lectores de medio mundo con la colección de "Los Dragones de Té", la autora neozelandesa K. O´Neill regresa al terreno fantástico con una emotiva novela gráfica sobre la identidad, el profundo valor de la amistad y la construcción de la propia personalidad, territorios fértiles en la preadolescencia y juventud. La aprendiz Rose es una guardabosques novata que se encuentra inmersa en el proceso de adiestramiento para confirmar ese título. Durante un aterrizaje, su yegua Kestrel se lesiona en un ala, lo que propicia un nuevo destino en un puesto más tranquilo. Allí, en la pradera, conocerá a Leone, un pastor de carácter sosegado, virtuoso del violín, que servirá a la protagonista como contrapunto en su proceso de autodescubrimiento. Como en los éxitos anteriores, la ilustradora combina con elegancia momentos de silencio, en el que respiran las imágenes dando tiempo a disfrutar de cada uno de sus matices, con diálogos reposados y bellos homenajes a la naturaleza, retratada en tonalidades pastel. La trama discurre más centrada en los conflictos internos de los protagonistas que jalonada de momentos de gran acción, armonizando las secuencias de mayor intensidad emocional con trazos limpios de suave sombreado que aportan una identidad hiperrealista a las viñetas. O´Neill, que comenzó su carrera fraguando sus primeras obras desde el autoaprendizaje y el webcómic, es hoy una de las más destacadas artistas de su generación, y se caracteriza por la apuesta firme en argumentos inclusivos, de corte fantástico, en los que el aprecio por el medio ambiente cobra especial sentido. A modo de epílogo, incluye una colección de bocetos que recorre desde la semilla inicial de la novela hasta los detalles que fue capturando de modelos reales para dar forma a la fauna, arquitecturas y personajes que deambulan por las viñetas.
Tras cautivar a lectores de medio mundo con la colección de "Los Dragones de Té", la autora neozelandesa K. O´Neill regresa al terreno fantástico con una emotiva novela gráfica sobre la identidad, el profundo valor de la amistad y la construcción de la propia personalidad, territorios fértiles en la preadolescencia y juventud. La aprendiz Rose es una guardabosques novata que se encuentra inmersa en el proceso de... Seguir leyendo
Una canción para dos

Fius!
PFF...
- ¡Arre!
- ¡Otra vez!
- Pff...
- No deberías estar en la zona de entrenamiento sin un guardabosque, Rose.
- Buenos días, aprendices.
- Buenos días, jefa de guardabosques Alicia.
- Veo que estáis muy ansiosos.