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Los libros que marcaron el itinerario lector de María Teresa Andruetto

María Teresa Andruetto (Arroyo Cabral, Argentina, 1954); cursó la licenciatura de Letras Modernas en la Universidad Nacional de Córdoba hasta 1975, para luego trabajar, de forma paralela, como periodista y docente de nivel medio y superior (fue profesora de Letras Modernas en la misma facultad de Filosofía y Humanidades donde desarrolló sus estudios, y maestra de música en centros escolares de educación primaria y secundaria).

Siempre mostró interés en la literatura infantil y juvenil, complementando su formación en este terreno con la beca de perfeccionamiento en literatura juvenil que obtuvo por concurso de antecedentes y disfrutó durante los meses de enero, febrero y marzo de 1993 en la Sección Ibérica e Iberoamericana de la Internationale Jugendbibliothek (Munich, Alemania); así como de una pasantía en el Iberoamericanischer Institüt.
 
Entre 1984 y 1995 contribuyó a fundar el Centro de Difusión e Investigación de Literatura Infantil y Juvenil de Córdoba, además de fundar la revista especializada en LIJ Piedra libre, en la que ejerció como secretaria de redacción a lo largo de todos los años que estuvo en activo.
 
Ha formado parte de numerosos equipos de capacitación a docentes (con el objetivo de visibilizar la LIJ y aportar ideas para crear proyectos de animación a la lectura y escritura creativa); encuadrados en diversos programas organizados a nivel estatal y provincial, o impulsados por organizaciones gremiales y oenegés.
 
Además, a lo largo de su excelsa trayectoria profesional, también ha tenido la oportunidad de codirigir la colección de literatura informativa Cuadernos de Piedra Libre, editada por Libros del Quirquincho, (Buenos Aires, Argentina); de organizar y formar parte del Ateneo de Literatura Infantil y Juvenil del CEDILIJ y de otros grupos de estudio sobre su especialidad. Igualmente, fue parte del comité organizador del primer congreso nacional de trabajadores de LIJ, organizado por esta misma entidad en Vaquerías a mediados de los años ochenta.
 
Ha publicado poesía (Palabras al rescoldo, Pavese y otros poemas...); teatro, cuentos, narrativa para adultos y un amplio listado de obras orientadas al público infantil y juvenil. Además ha ejercido como traductora de numerosas obras, formado parte de diversas antologías y colaborado en prensa (tanto en revistas literarias como en periódicos nacionales e internacionales)
 
Por toda esa inmensa producción ha sido reconocida con algunos de los galardones más importantes del sector, como el Premio Hans Christian Andersen (fue la primera escritora latinoamericana y en lengua española que lo consiguió)
 
Sus obras también han formado parte, en varias ocasiones, de las selecciones de los mejores títulos que elaboran instituciones tan relevantes como la Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de la Argentina (ALIJA), The White Ravens (Internationale Jugendbibliothek. Munich, Alemania); o el Banco del Libro (Venezuela), con sus libros "altamente recomendados", -en todos estos casos por El anillo encantado Stefano
 
Caballito al viento y la colección Fefa es así, en ambos casos en colaboración con el ilustrador Istvan, obtuvieron la Mención Especial del V Premio Fantasía Infantil de la Fundación Salottiana/Instituto Summa, además de ser incluídos en el catálogo de la Feria internacional de Bolonia, Italia, respectivamente.
 
Otros de sus títulos más célebres han sido declarados de "interés provincial" por el Gobierno de la provincia de Córdoba, Argentina (¡Dale campeón!); o han obtenido ilustres reconocimientos como el premio del Banco del Libro, Venezuela (Huellas en la arena), el premio Novela Fondo Nacional de las Artes (La mujer en cuestión). También el Iberoamericano SM de literatura infantil y juvenil, el premio Universitario de cultura, Konex de platino a las letras en literatura infantil o el internacional de cuento "Tierra ignota".
 
En estos años ha sido, igualmente, finalista de los premios Clarín de Novela y Rómulo Gallegos (por Lengua madre); y finalista del Premio Sent Sovi de Ediciones Destino, además de ser incluidos algunos de sus libros en la Lista de Honor de IBBY.
 
En su larga trayectoria también ha sido nombrada "Visitante Ilustre de la localidad de Ucacha", "Huésped de Honor de la Ciudad de Cosquín" y se le ha concedido el Premio Legión del Libro, además de reconocer su trabajo realizado en el ámbito de la literatura infantil y juvenil por el grupo La Ronda, en la Feria del Libro de Córdoba, Argentina, país en el que sigue residiendo alejada del foco mediático.
 
El año pasado fue la encargada de ofrecer el discurso inaugural de la XXXIII Feria del Libro Infantil y Juvenil de Buenos Aires. Durante los últimos tiempos ha sido nombrada Profesora Honoraria de la Universidad Nacional de Villa Maria, Doctora honoris causa por la Universidad Nacional de Mar del Plata y Amiga de las Bibliotecas Populares.
 
Reside, alejada del foco mediático, en Argentina, desde donde codirige una colección de revalorización de narradoras argentinas en la Editorial Universitaria EDUVIM y cada semana comparte una breve historia desde la radio en el programa Nada del otro mundo. Sus últimos libros publicados son Una lectora de provincia (Ampersand, 2023); Como si fuesen fábulas (Random House, 2025); y El arte de narrar (Fondo de Cultura Económica, 2025).
 
 
"Mi camino lector hasta la adolescencia fue bastante "bizarro" hasta más o menos los 13 años. A los 14 ya soy otra lectora, descubrí la literatura argentina de la época, Borges (Ficciones y El Aleph); Cortázar (Bestiario y Final de juego), José Bianco (Las ratas), Silvina Ocampo (sus cuentos y la Antología de la literatura fantástica que hizo con Borges); Sábato (El túnel y Sobre héroes y tumbas); Marco Denevi (Rosaura a las diez, Ceremonia secreta, Falsificaciones... que me fascinaron)
 
También Eduardo Mallea -que ya nadie lee-, y un descubrimiento asombroso para la época y para el lugar (un pueblo pequeño) donde yo vivía: la gran Sara Gallardo (Los galgos, los galgos y Enero)
 
Pero antes que todo esto, una melange de relatos de aventura, melodramas, poemas, vidas de santos y relatos de crímenes forman la base de la que elijo cinco libros que representan esas zonas de lectura que me atraían y que son vertientes que están en los cimientos de la propia escritura."
 
 
La isla del tesoro
STEVENSON, R. L. 
Ilustraciones de Lyle Justis
Buenos Aires (Argentina): Ediciones ACME Agency, 1944 
 
En representación de varios libros de aventuras que me gustaban y de los que me proveía sobre todo en las versiones de la colección Robin Hood (los libros amarillos).
 
 
Corazón. Diario de un niño
De AMICIS, Edmundo
Ilustraciones de S. Boada; V. Roso y Tián.
Traducción de María Pilar Gavín
Barcelona: Bruguera, 1959
 
Tengo que decir que mi papa era italiano y que este era un libro muy presente entre los inmigrantes. En representación de los melodramas, zona de lectura que me encantaba.
 
 
Vida de Santa Teresita de Liseux
PETITOT, Henri
Barcelona: Balmes, 1952
 
En representación de varias vidas de santos -también otras biografías- que adoraba leer, (como la vida de San Francisco de Asís, de Santa Bernardita, de Santa Clara de Asís, etc.). Eran unos libros pequeños, de tapa dura, color verde agua. Leí unos cuantos, porque “quería aprender a ser santa”.
 
 
Revistas de crímenes
ASÍ fue una icónica publicación semanal argentina de interés general, sucesos y crónica roja (true crime) que alcanzó gran popularidad entre las décadas de 1950 y 1970. Destacaba por sus impactantes portadas, lenguaje sensacionalista y extensa cobertura de asesinatos locales.
 
Especialmente la revista ASI (popular publicación "de crímenes" de la época que conseguía de prestado), muy especialmente los relatos del periodista Enrique Sdrech. 
 
 
La poesía de Alfonsina Storni
El dulce daño y otros poemas
MACCARONE, Valentina; BONATTO, Virginia
Buenos Aires (Argentina): Grupo Editor Universitario, 2013
 
Algunos de sus libros estaban en casa (a mi mamá le encantaba y a mi también, creo que por su incipiente feminismo), como La inquietud del rosal, El dulce daño o Irremediablemente. En representación de otros poetas que me gustaban en esa época, Almafuerte, Ruben Dario, Amado Nervo, Leopoldo Lugones, Delmira Agustini, Gabriela Mistral, Rabindranath Tagore... Es decir, poetas que leía mi mamá.
 
 
 
 
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