|
Presentamos, a continuación, algunas propuestas prácticas que se pueden realizar con los alumnos en el contexto de un aula ordinaria de Secundaria. En todas ellas, los alumnos tienen que «hacer algo» mientras leen. Para leer de forma comprensiva hace falta marcarse un objetivo, saber para qué se lee.
Estas propuestas, en general, se presentan de una forma en la que se enfatiza las dimensiones más intelectuales y cognitivas de la comprensión de textos y son deudoras de las teorías psicolingüísticas más consistentes que han estudiado esta compleja actividad mental. Al igual que un medicamento tiene un principio activo y un excipiente, presentamos aquí «los principios activos» de tipo cognitivo, esperando que cada docente sepa encontrar el excipiente más adecuado para sus alumnos. Dicho de otro modo, cuando se entiende el por qué y el para qué de una actividad resulta más fácil buscarle el formato didáctico que responda a los criterios de motivación y adecuación al alumnado.
La diversidad de edades de los alumnos de Secundaria, la diferencia entre los grupos y el profesorado, nos han llevado a plantear estas propuestas de una forma escueta. Cada profesor decidirá si las lleva a cabo de forma individual o en grupo, con un formato más académico o más bien lúdico, etc. Tampoco se hace mención a la tipología de textos: bien es verdad que algunas actividades son más apropiadas para trabajar un tipo de texto en especial, pero se ha procurado no incluir este aspecto porque se pretende que todo el profesorado pueda trabajar con sus alumnos los textos típicos de su asignatura, bajo el supuesto de que la lectura comprensiva es objetivo transversal de todo el profesorado.
Las propuestas se han agrupado en cinco grandes apartados, según los procesos mentales que se pretenden trabajar en cada actividad.
Actividades para mantener la atención
El lector poco competente suele tener problemas relacionados con el mantenimiento de la atención a lo largo del texto. A continuación se describen algunas actividades que se pueden realizar con los alumnos para que desarrollen este hábito.
-
Valorar la comprensión de cada oración
Se pretende que el lector vaya tomando conciencia al hilo de la lectura de su grado de comprensión. Al final de cada oración, el alumno pone un signo (+) si ha entendido, un signo (?) si ha entendido parcialmente y un signo (–) si no ha entendido. En estos dos últimos casos puede optar por la relectura de la oración o bien esperar a terminar la lectura y volver sobre ella. Además, irá subrayando las palabras o expresiones que no entienda bien.
Cuando tomamos notas estamos leyendo de forma activa y ese es el principal valor de esta actividad. No se debe ser muy exigente en cuanto a la calidad de las anotaciones, pues cumplen una función para el lector y, por lo tanto, no debe extrañar que a veces sean crípticas para otra persona.
Se trata de visualizar lo que se está leyendo, como si estuviésemos viendo una película. De esta forma se mantiene la atención más fácilmente y se facilita el paso de las palabras a las imágenes mentales. Después, los lectores adolescentes no tendrán dificultades para realizar un cómic con la historia que han leído. Si se trabaja en grupo, puede ser muy interesante dividir la clase en dos. Mientras la mitad lee el texto a la vez de forma lenta y clara, la otra mitad escucha con los ojos cerrados. Una vez terminada la lectura es el momento de una puesta en común, que será muy enriquecedora para los alumnos porque habrán descubierto el valor de la imagen para facilitar la comprensión de la lectura.
Actividades para trabajar los conocimientos previos
Ayudan a activar los conocimientos previos del alumno, necesarios para comprender el texto, y despiertan su motivación para leer el texto propuesto.
Antes de leer el texto, los alumnos hacen una lista con sus ideas sobre el tema. Por ejemplo, a la hora de leer un texto que trate sobre si hay que disimular o no para facilitar la convivencia, los alumnos podrían completar (individualmente o en grupos) estos cuadros.
|
CONVIVENCIA |
|
Cosas que facilitan la convivencia. |
Cosas que dificultan la convivencia |
|
|
|
|
DISIMULAR |
|
Razones a favor |
Razones en contra |
|
|
|
-
La discusión antes de la lectura
El profesor plantea una discusión dirigida que pretende sacar a la luz las ideas y experiencias más relevantes para la comprensión de determinado texto. Lógicamente, esta discusión debe ser debidamente guiada por el profesor con el fin de que las ideas expuestas sean relevantes para entender el texto que se va a leer. Puede plantearse de forma complementaria a la actividad anterior.
Actividades para descubrir la estructura del texto
Estas actividades pretenden favorecer un tipo de lectura global y permiten al lector hacerse una idea aproximada de la estructura y del contenido de la lectura.
-
Una mirada panorámica al texto
Consiste en leer el inicio del párrafo, algo del medio y el final del mismo, de tal forma que se pueda «escanear» mentalmente el texto en pocos minutos. Es un buen procedimiento para acercarnos al texto y formarnos una primera idea de su contenido.
-
Buscar los verbos que aparecen en el texto
Es una variante de la anterior propuesta. Consiste en localizar los verbos y desplazar la vista hacia la izquierda y la derecha de los mismos. De esta forma se obtiene, al término de la lectura, una idea aproximada del contenido del texto. Si los alumnos en vez de hacer mentalmente esta actividad escriben los verbos, es posible reconstruir el texto a partir de las acciones. Por ejemplo, un alumno lee el verbo y otro tiene que recordar quién realizó la acción y completar el predicado con los complementos.
-
Empezar a leer por el final
En muchas lecturas sabiendo el final es más fácil interpretar el principio y el medio del texto. Esta actividad consiste precisamente en buscar el final para interpretar el conjunto del texto a la luz de la solución final. Se inicia la lectura y cuando el lector descubre el tema y el enfoque del mismo, lee el final para después volver al punto anterior.
Este texto es una colaboración de Ángel Sanz Moreno
|