Entre la bruma que caracteriza las bellas ilustraciones de Miyakoshi, apreciamos las escenas cotidianas que se producen en las casas de las familias de Momo y de Tom. Como en otros libros inolvidables (nos viene a la memoria Desencuentros, de Jimmy Liao -Barbara Fiore, 2008); ambos protagonistas viven muy cerca el uno del otro, y a pesar de no haber coincidido aún, el destino parece empeñado en cruzar los caminos vitales una y otra vez. El lector es testigo de esas aproximaciones casuales, en paseos invernales con la mejor compañía, donde los personajes exploran el mundo que les rodea -metros, mercados, aceras...-; con curiosidad, ciertos reparos y la certera capacidad de observación que caracteriza la infancia. Los chubasqueros amarillos sirven como consigna para propiciar, al fin, el encuentro. ¿Qué ocurrirá entonces? La trama festeja el sabor agradable de las conexiones fortuitas y la alegría de compartir, siempre al ritmo de las excepcionales composiciones artísticas, dispuestas a sangre, de la popular autora japonesa, a quien recordamos especialmente por el fascinante Regreso a casa (Océano, 2017)
Entre la bruma que caracteriza las bellas ilustraciones de Miyakoshi, apreciamos las escenas cotidianas que se producen en las casas de las familias de Momo y de Tom. Como en otros libros inolvidables (nos viene a la memoria Desencuentros, de Jimmy Liao -Barbara Fiore, 2008); ambos protagonistas viven muy cerca el uno del otro, y a pesar de no haber coincidido aún, el destino parece empeñado en cruzar los caminos... Seguir leyendo
Tom y Momo

La familia de Tom se mudó hace poco a una nueva casa.
La familia de Momo también se mudó hace poco a una nueva casa.
Tom y Momo viven muy cerca, pero todavía no se conocen.
Tom hace pompas de jabón.
No muy lejos, Momo monta en bicicleta.