En este libro se abre la posibilidad de un gran juego musical, ya que se unen las canciones populares con una divertida historia acumulativa. Los protagonistas de la historia se dedican a ordenar las canciones que andan sueltas por el barrio. Y al hilo de la historia se presentan las letras de las canciones y los pentagramas. Además, todo ello se completa con un CD para facilitar la lectura. La ilustración resulta muy divertida, con mucho movimiento y colorido. Todo el libro respira música, ritmo y diversión.En este libro se abre la posibilidad de un gran juego musical, ya que se unen las canciones populares con una divertida historia acumulativa. Los protagonistas de la historia se dedican a ordenar las canciones que andan sueltas por el barrio. Y al hilo de la historia se presentan las letras de las canciones y los pentagramas. Además, todo ello se completa con un CD para facilitar la lectura. La ilustración resulta muy divertida, con mucho movimiento y colorido. Todo el libro respira música, ritmo y diversión.
El día en que las canciones se callaron
Dicen que una vez ocurrieron unos hechos de los que mucho, pero que mucho se habló. Empezaron los mayores y siguieron los pequeños, lo comentó la gente rubia y también la morena, lo hablaban los gordos, lo repetían los delgados, y nunca se les olvidó ni a los narigudos ni a los pasicortos. Todos lo fueron diciendo por todas las partes.