La amistad entre el niño Antón y el pequeño vampiro Rüdiguer es otra vez centro del relato de estas aventuras infantiles. Según las costumbres de los vampiros, no es posible celebrar fiestas de cumpleaños. Pero Rüdiguer se rebela y pide ayuda a su amigo Antón para conseguirlo. Encuentran un buen sitio y por medio de unas rocambolescas estratagemas consiguen finalmente celebrar el cumpleaños de Rüdiguer, con lo que fortalecen su bonita amistad. Un relato bien escrito que fomentará el gusto por los libros de aventuras. La amistad entre el niño Antón y el pequeño vampiro Rüdiguer es otra vez centro del relato de estas aventuras infantiles. Según las costumbres de los vampiros, no es posible celebrar fiestas de cumpleaños. Pero Rüdiguer se rebela y pide ayuda a su amigo Antón para conseguirlo. Encuentran un buen sitio y por medio de unas rocambolescas estratagemas consiguen finalmente celebrar el cumpleaños de Rüdiguer, con lo que fortalecen su bonita amistad. Un relato bien escrito que fomentará el gusto por los libros de aventuras.
El pequeño vampiro y su noche de cumpleaños
¡Pom! ¡Pom! Estaban llamando a la puerta. Muy asustado, Anton miró en la dirección de los golpes. Ahora se abriría la puerta y entraría el conde Drácula. Estiraría sus blancas manos huesudas hacia él y lo agarraría con sus largas y afiladas uñas...