Timoteo y el ladrón de canciones

Hace mucho, mucho tiempo, en un lejano país de montañas escarpadas y bosques interminables, existía una ciudad maravillosa llamada Marmoré. Era una ciudad muy bella, seguramente la más hermosa de cuantas han sido pobladas por los hombres del mundo antiguo. Rodeada de un clima cálido y húmedo, Marmoré estaba siempre adornada por la más exuberante vegetación, lo que hacía que poseyera unos jardines espléndidos, inundados de suaves perfumes.