Jugando con la luz 2. Óptica práctica para curiosos

–Veo, veo...
–¿Qué ves?
–El color de los objetos.
–¿Y qué notas?
–Calor, cuando acerco mi mano a una bombilla encendida.
Color y calor, es decir, energía, propiedades de la luz tan familiares y queridas. El color nos permite distinguir los objetos. La energía luminosa que nos regala el sol ha hecho posible la vida sobre la Tierra. Pero la luz no se conforma sólo con eso.
Piensa. Si la luz fuera persona, ¿cómo sería?
Te lo decimos: traviesa.
Corre a meterse por todos los rincones, atraviesa vidrios y cristales, en el cielo acompaña a las estrellas. En resumen, no para quieta.