Desde el corazón de la manzana

Hace años, muchos, casi tantos como cargo sobre mis espaldas, un maestro de escuela me dijo, nos dijo:
– Ahora, y hasta que medie septiembre, cuando no sepáis qué hacer, escribid un libro.
–¿De qué clase? –pregunté.
Sonrió.
–De piratas malayos o de enanos gigantescos.
Y mirando a Petunia (hoy a punto de ser abuela) dijo:
–De cómo serán los cinco hijos que quieres tener y de qué coliflor saldrá el mozo que ha de enamorarte.