El colegio diabólico es el primer capítulo de una serie con la que el polifacético Fran Pintadera apuesta por el formato libro-juego para atraer a los lectores preadolescentes. Una trama, poblada de arquetipos propios del género de terror, que resucita la fórmula de aquellos "elige tu propia aventura" que tantas satisfacciones dieron en los años ochenta (y que, desde hace un tiempo, disfruta de un merecido revival). De partida, un atractivo inigualable: el principal protagonista del libro eres tú, de quien dependen los designios finales de la aventura situada en un lúgubre centro educativo, la Escuela Primaria "La Rumorosa". Para iniciar el recorrido con ciertas garantías, se recomienda tener a mano una libreta, bolígrafos, dos dados y una setlist musical a la que suelas acudir con poca frecuencia (sí, esta condición curiosa animará la travesía) Recién instalada en la zona, la protagonista, Kyra, no oculta tampoco sus temores ante todo lo desconocido que se avecina, y entre esos miedos, la inquietud por conocer a los integrantes del curso escolar y, más aún, a los docentes que acompañarán en esta inquietante etapa (todo un "universo espanto") Las turbadoras imágenes que aportan claridad a las andanzas de los jóvenes, son obra de Luis San Vicente, y están secuenciadas tanto a página completa como en pequeños apuntes gráficos que se intercalan en los distintos senderos que toma la narración, todas ellas en blanco y negro. ¿Preparado para, al mismo tiempo, disfrutar mucho y pasarlo mal?
El colegio diabólico es el primer capítulo de una serie con la que el polifacético Fran Pintadera apuesta por el formato libro-juego para atraer a los lectores preadolescentes. Una trama, poblada de arquetipos propios del género de terror, que resucita la fórmula de aquellos "elige tu propia aventura" que tantas satisfacciones dieron en los años ochenta (y... Seguir leyendo
UNIVERSO ESPANTO

EN EL EXOMUNDO
Kyra parece una estatua.
Más que quieta, está petrificada.
El motivo se encuentra frente a sus ojos, apenas a unos pasos de ella: un edificio de ladrillo y colores desgastados por el paso del tiempo.