Una historia conmovedora sobre la relación de un niño con su abuela y los ecos del pasado. En sus visitas y confidencias, el pequeño comienza a ser consciente del proceso degenerativo que está empezando a experimentar la anciana. A medida que avanzan los encuentros, la mujer confunde al protagonista con su hermano Johnny, de quien nunca quiso hablar a la familia. A partir de unas fotografías y del incentivo emocional que sus seres queridos procuran para desenmarañar el relato que guarda con tanto afán, comienzan a aflorar los recuerdos de los horrores de la guerra, de la infancia entre conflictos bélicos y otras dificultades, culminados con una investigación amateur que conduce a una casa en ruinas y a un rastro de plumas. ¿Tal vez señales del paso de un ángel? El relato reivindica a todos aquellos jóvenes condenados a ir forzosamente al frente en la Segunda Guerra Mundial (extrapolable a cualquier otro conflicto de esas dimensiones); y a todos los que, a pesar de abrazar el pacifismo, se vieron inmersos en la espiral de muerte y destrucción que destrozó y marcó de por vida a muchas familias en todo el mundo. Contado con sencillez y emoción, la creciente demencia de la abuela contrasta con la lucidez con la que el pequeño atina en sus pesquisas, apoyado por buenos amigos y una familia que trata, igualmente, de conocer el fondo de la verdad. Toni Galmés regala una serie de láminas ilustradas complementarias, alternando detalles gráficos y páginas completas, todas ellas a plumilla y en trazos limpios y realistas que subliman la sensibilidad e intensidad de la historia.
Una historia conmovedora sobre la relación de un niño con su abuela y los ecos del pasado. En sus visitas y confidencias, el pequeño comienza a ser consciente del proceso degenerativo que está empezando a experimentar la anciana. A medida que avanzan los encuentros, la mujer confunde al protagonista con su hermano Johnny, de quien nunca quiso hablar a la familia. A partir de unas fotografías y del incentivo emocional que sus seres queridos procuran para desenmarañar el relato que guarda con tanto afán,... Seguir leyendo
Plumas blancas

Nunca pensé que tendría una historia que contar.
No hay libros sobre gente como yo. No soy el tipo que protagoniza las historias. Conozco a algunos que sí lo hacen, los populares del colegio, los que siempre tienen un montón de gente con quien quedar y a quienes el profesorado adora.