Regresamos al tierno universo gatuno creado por la artista coreana Yeonju Choi en un nuevo capítulo, editado con elegancia en reducidas dimensiones, que describe el mundo cotidiano de Mo y sus hermanos. Mientras mamá está fuera, el protagonista quiere explorar el exterior, no permanecer holgazaneando como los compañeros de camada. Primero, en su expedición solitaria, y después, tras el encargo de la madre, demuestra que la aventura puede tener surgir en los escenarios más triviales. El sendero permite conocer otras realidades cercanas y trabar amistad con diferentes animales humanizados, algunos conocidos, otros menos frecuentados; todos ellos insólitos -como ese fiel mono escritor y aficionado a los libros ilustrados, un camaleón pintor o un primate de Borneo, experto peluquero-; siempre con la búsqueda del abuelo en el horizonte. Ilustraciones detallistas, pobladas de detalles, realizadas con plumilla y otras técnicas artesanales, con posterior retoque digital, que transmiten la alegría y optimismo de una jornada veraniega en el bosque...
Regresamos al tierno universo gatuno creado por la artista coreana Yeonju Choi en un nuevo capítulo, editado con elegancia en reducidas dimensiones, que describe el mundo cotidiano de Mo y sus hermanos. Mientras mamá está fuera, el protagonista quiere explorar el exterior, no permanecer holgazaneando como los compañeros de camada. Primero, en su expedición solitaria, y después, tras el encargo de la madre, demuestra que la aventura puede... Seguir leyendo
La historia de Mo

Aquel día hacía un calor asfixiante.
Mo y sus hermanos se refrescaban delante del ventilador mientras mamá hacía la compra.
- "¿Cuándo volverá?"
- "Ni idea..."
- "Ojalá traiga helado."
- "¡Ay, sí!"
Mientras sus hermanos holgazaneaban, Mo quería salir fuera y no podía estarse quieto.