Una particular travesía marítima, estructurada con el refinamiento del que ya disfrutamos en las dos primeras entregas, empuja el hotel Warren con rumbo norte. El edificio flotante, herencia familiar, es cuna de hospedajes erráticos y solitarios. Al mando, el número XIII de la saga, que busca imitar la trayectoria de aventureros emblemáticos como Jacques Botarrota, pero alejándose de la malas artes ligadas a la piratería por el bien y confort de los huéspedes (Beatrice, el Señor Vanderbelly, el Señor Friggs...); y del personal de a bordo (Boceto, Chef Bunion, el tío Rupert...) El director, posiblemente, más joven del mundo está rodeado de gente que le hace feliz, explorando los siete mares y se acerca la celebración del que será, precisamente, su 13 cumpleaños. ¿Qué podría salir mal? Pues, por ejemplo, su fiel amigo Boceto desaparece misteriosamente, lo que implica una urgente y peligrosa misión de rescate, al mismo tiempo que corren rumores sobre una fatídica maldición, ligada a la nueva edad, que podría truncar todos los planes geniales del protagonista. Diseños en dos tonalidades, profundamente atractivos -y que emparentan con el imaginario gótico de creadores como Tim Burton o Edward Gorey, también con el lenguaje del cómic-; combinados con un excelente uso de las tipografías que otorgan a las obras una estética decimonónica. ¿Habrá más aventuras? ¡Ojalá!
Una particular travesía marítima, estructurada con el refinamiento del que ya disfrutamos en las dos primeras entregas, empuja el hotel Warren con rumbo norte. El edificio flotante, herencia familiar, es cuna de hospedajes erráticos y solitarios. Al mando, el número XIII de la saga, que busca imitar la trayectoria de aventureros emblemáticos como Jacques Botarrota, pero... Seguir leyendo
Warren XIII

Del horizonte pendían nubes cada vez más negras que anunciaban lluvia. Warren XIII bajó el telescopio y se lamió un dedo antes de alzarlo en el aire. El viento soplaba del sudeste y el hotel Warren navegaba con rumbo norte. La tormenta no los encontraría.
El chico suspiró aliviado. Era el día de su decimotercer cumpleaños y no quería que el mal tiempo echara a perder su celebración.