El guionista e ilustrador Eric Peleias siempre tuvo claro que la historia de Leo y Olivia era también el guion de muchas relaciones personales en la preadolescencia, por lo que a pesar de las dificultades logró publicar la primera versión del quadrinho, terminología que se emplea en Brasil para designar a los cómics o tebeos, gracias al apoyo popular alcanzado mediante una campaña de micromecenazgo. El tiempo ha confirmado la calidad de la apuesta, pues ha obtenido varios reconocimientos en su país de origen, ha sido traducido a otras lenguas como el español y promete nuevas entregas con la serie consolidada. Con un estilo expresivo y colorista, no exento de ternura, los personajes perfilados por Gustavo Borges muestran una realidad que experimentan muchos niños en la actualidad, la convivencia obligada -en este caso, puntual-; de dos hijos de padres separados. La situación convierte a los personajes en en amigos o compañeros que improvisan en una bonita y forzada relación, cimentada entre personajes muy diferentes durante la era pre-internet, cuando la imaginación sustituía al doble clic. La curiosidad por la existencia o no de los extraterrestres, las preguntas cotidianas que asolan a los que están a punto de cruzar la línea con la que se abandona la infancia definitivamente y, siempre, la luz permanente de un televisor encendido en cada hogar, jalonan el hilo argumental de una propuesta amable, a la par que curiosa, que esboza metáforas, recuerdos inherentes a toda una generación y perfila un entrañable vínculo.
El guionista e ilustrador Eric Peleias siempre tuvo claro que la historia de Leo y Olivia era también el guion de muchas relaciones personales en la preadolescencia, por lo que a pesar de las dificultades logró publicar la primera versión del quadrinho, terminología que se emplea en Brasil para designar a los cómics o tebeos, gracias al apoyo popular alcanzado mediante una campaña de micromecenazgo. El tiempo ha confirmado la calidad de la apuesta, pues ha obtenido varios reconocimientos en su país de... Seguir leyendo
Cómo hacer amigos y enfrentar fantasmas

Ajusta tu televisor. Estamos a punto de comenzar un nuevo día de entretenimiento maravilloso.
Mi infancia tuvo lugar en los 90.
- En realidad, ¡el fantasma es el dueño del parque de atracciones!
- ¡Chicos entrometidos!
Veía tanto la tele que hasta sabía qué hora era según lo que estaban poniendo.
- ¡Temporada de patos! ¡Temporada de conejos! ¡Temporada de patos! ¡Fuego!
- Es espacio, la última frontera.
Me llamo Leo, y como tantos otros niños de mi generación, crecí delante de la tele.