Colección de cuentos líricos, irónicos y absurdos, llenos de humanidad y vitalismo. Se trata de un conjunto de relatos muy peculiares, llenos de poesía y situaciones y personajes chocantes que invitan a ver el mundo de otra manera y a dejar que la fantasía sea protagonista de la lectura. Janer Manilla escribe para lectores capaces de hacerlo, como dice el título, con un solo ojo, el de la imaginación.
Colección de cuentos líricos, irónicos y absurdos, llenos de humanidad y vitalismo. Se trata de un conjunto de relatos muy peculiares, llenos de poesía y situaciones y personajes chocantes que invitan a ver el mundo de otra manera y a dejar que la fantasía sea protagonista de la lectura. Janer Manilla escribe para lectores capaces de hacerlo, como dice el título, con un solo ojo, el de la imaginación.
Cuentos para los que duermen con un ojo abierto

Aquella tarde, la señorita Mónica llegó un tanto apresurada a la escuela. Aparcó el coche y se dirigió inmediatamente a clase. Llevaba unas flores -algunas margaritas y un par de rosas- y las colocó en un búcaro, encima de la mesa.
Se sentó en una butaca y trató de relajarse. Pensaba que era conveniente empezar la clase con los nervios de punta.