La lectura reflexiva (Segunda parte)
Una lectura reflexiva hace que el lector detecte sus propias inconsistencias y las repare. Esto supone una actividad compleja que no puede realizarse más que proporcionando al alumno un motivo poderoso que le empuje a ejecutarla. El artículo sugiere potenciar esa tipo de lectura proponiendo a los alumnos que trabajen con distintos textos y que compartan lo conseguido con sus compañeros. Los profesores, por su parte, deben hacer una planificación que delimite una meta y suscite la conciencia.