Historias del año de la Estrella

El oasis de Jaisalmer brillaba, radiante, bajo el sol de mediodía.
-¡¡Uuuna caravaaanaa!! -gritó Mateo desde lo alto de la torre.
Mateo tenía siete años y una vista de águila. Por eso, desde aquella atalaya, vigilaba la llegada de viajeros. Él mismo había reclamado aquel trabajo. En el oasis era muy útil conocer cuanto antes la llegada de una caravana. Así tendrían tiempo de hacer los preparativos para recibirla.